El Torneo Apertura 2026 llegó con una particularidad que lo diferencia de casi cualquier otro en la historia reciente del fútbol argentino: es un campeonato donde los juveniles no solo aparecen como curiosidades estadísticas sino como protagonistas reales del espectáculo. Con muchos clubes imposibilitados de competir en el mercado de incorporaciones por la situación económica del país, las apuestas a los chicos propios dejaron de ser un recurso de emergencia para convertirse en una estrategia deliberada. El resultado es una camada de pibes entre 17 y 21 años que está dando de qué hablar desde la primera fecha y que merece un análisis propio.
El contexto: la necesidad que genera oportunidades
Para entender por qué hay tantos juveniles explosionando en el Apertura 2026 hay que mirar la realidad económica que rodea al fútbol argentino. En un mercado donde las transferencias nacionales se encarecieron y donde los clubes medianos no pueden retener a sus figuras ni tampoco incorporar refuerzos de nivel, la cantera dejó de ser el plan B para convertirse en el plan A. Los cuerpos técnicos de Talleres, Independiente, Newell’s, Gimnasia y docenas de otros clubes llegaron al inicio del torneo con listas donde los sub-21 no son complemento del equipo sino parte del núcleo titular.
Ese contexto no es un drama deportivo; es, paradójicamente, una oportunidad generacional. Los juveniles que en otro momento habrían pasado dos o tres años en la reserva esperando su turno hoy tienen minutos desde el primer partido, con todas las consecuencias que eso implica: mayor exposición, mayor presión, mayor visibilidad ante los scouts europeos y mayor velocidad de desarrollo. Varios de ellos ya pusieron en marcha conversaciones con representantes internacionales antes de disputar su décimo partido en primera.
Giovanni Baroni – Talleres de Córdoba
El nombre que más ruido generó en la primera fecha del Apertura 2026 fue el de Giovanni Baroni, extremo derecho de Talleres con tan solo 17 años. Carlos Tevez lo puso de titular ante Newell’s en la primera jornada, convirtiéndolo en el jugador más joven en debutar en el club en los últimos 20 años. Lejos de cohibirse por el escenario, Baroni tuvo una gran presentación: se hizo cargo de los pelotazos parados, asistió a Ronaldo Martínez en el primer gol y mostró una soltura con la pelota que no suelen tener los debutantes de su edad.
Baroni viene de una familia de futbolistas —su padre jugó en Talleres y su tío pasó por Racing de Avellaneda— lo que sugiere que el ambiente del alto rendimiento no le es ajeno desde la infancia. Sus características son las de un extremo moderno: velocidad de arranque, buen regate en velocidad y capacidad de desequilibrar por dentro y por fuera. A los 80 scouts europeos presentes en el Torneo Jóvenes Promesas de Córdoba en febrero no les pasó desapercibido. Talleres ya recibió consultas sobre su situación contractual.
Tobías Andrada – River Plate
Uno de los nombres más esperados del año es Tobías Andrada, volante de River Plate de 18 años que suma minutos bajo las órdenes de Marcelo Gallardo en este Apertura. Formado en las inferiores del Millonario desde pequeño, Andrada es de los juveniles que más confía en el cuerpo técnico riverplatense, al punto de convocarlo regularmente a la Selección Sub-20.
Su perfil es el de un mediocampista mixto: corre, presiona, distribuye con criterio y tiene llegada al área. No es el tipo de jugador que encandila por momentos mágicos individuales sino el que hace las cosas simples muy bien de forma constante, que es justamente lo que más escasea en el fútbol juvenil argentino. Gallardo lo usa con inteligencia, protegiéndolo de la sobre-exposición y dándole minutos en partidos donde el resultado ya está relativamente definido antes de darle responsabilidades titulares. El proceso es el correcto.
Matías Pérez Curci – Independiente
El Rojo de Avellaneda lleva varios años apostando fuerte a sus juveniles, y el Apertura 2026 no es la excepción. Matías Pérez Curci, volante ofensivo de 20 años oriundo de Mendoza, se formó en las inferiores de Gimnasia de Mendoza antes de llegar a las juveniles de Independiente, donde se destacó en la Reserva hasta ganarse el salto al primer equipo.
El entrenador Gustavo Quinteros lo puso de titular ante Estudiantes por encima de Lautaro Millán —otro juvenil en proyección de la misma edad—, lo que habla del nivel que Pérez Curci mostró en pretemporada y en los últimos partidos de 2025. Sus características son las de un volante dinámico, con buen primer toque, capacidad de asociarse en espacios reducidos y un disparo de media distancia que ya probó en más de una oportunidad con resultados interesantes. Independiente lo ve como pieza central de su proyecto de mediano plazo.
Lautaro Millán – Independiente
Aunque Pérez Curci le ganó la titularidad en la primera fecha, Lautaro Millán, también de 19 años y del mismo Independiente, es un nombre que no puede faltar en esta lista. El volante mixto fue protagonista del Apertura 2025, sumando minutos valiosos cuando el Rojo necesitaba encontrar regularidad. Para este Apertura arrancó en el banco pero con la clara proyección de ir ganando terreno a medida que el torneo avance.
Millán tiene la particularidad de poder jugar en varias posiciones del mediocampo —desde el doble cinco hasta el ocho llegador— lo que lo convierte en un comodín muy valioso para cualquier técnico que necesite versatilidad. Su madurez táctica para un jugador de su edad es llamativa y es probablemente el atributo que más valora Quinteros en él.
Facundo Guch – Newell’s Old Boys
El Apertura 2026 encontró a Facundo Guch en un momento bisagra de su carrera. El delantero/extremo de Newell’s de 19 años, nacido en Villa Gobernador Gálvez —tierra futbolera por excelencia en la provincia de Santa Fe—, fue uno de los revelados del ciclo anterior con 13 partidos y 2 goles desde su debut en Copa Argentina. En el Apertura 2026 arrancó como titular bajo la dupla técnica Orsi-Gómez, lo que confirma que la apuesta es real y sostenida.
Guch tiene velocidad, técnica y la capacidad de jugar tanto por fuera como en el mediocampo. En un equipo como Newell’s, históricamente reconocido por su trabajo de formación y sus exportaciones al fútbol europeo —Messi, Di María y Maxi Rodríguez son sus exalumnos más ilustres—, ser titular con 19 años ya es un mérito que habla por sí solo. Los scouts europeos con presencia en Rosario lo tienen en la carpeta.
Nicolás Barros Schelotto – Gimnasia de La Plata
El hijo de Guillermo Barros Schelotto y nieto de una leyenda del fútbol argentino, Nicolás Barros Schelotto, es uno de los nombres más resonantes del Apertura 2026 por razones que van más allá del apellido. El extremo de Gimnasia de La Plata de 19 años marcó un golazo de tiro libre olímpico ante Racing que se viralizó inmediatamente en todas las redes sociales y que fue destacado en la síntesis de la fecha como uno de los mejores goles del torneo.
Más allá del video viral, lo que impresiona de Barros Schelotto es su naturalidad para el gol y su capacidad de generar peligro desde posiciones abiertas. Tiene habilidad técnica genuina —no solo heredada del ADN familiar— y una sangre fría para el disparo que los extremos modernos suelen tener en menor medida. Gimnasia lo cuida, lo gestiona y lo usa con criterio, consciente de que tiene entre manos un activo que puede valer mucho dinero en el futuro próximo.
Valentino Simoni – Gimnasia de Mendoza
Una de las sorpresas más genuinas del Apertura viene desde el interior del país. Valentino Simoni, delantero centro de Gimnasia y Esgrima de Mendoza —uno de los recién ascendidos a la Primera División— marcó de cabeza en la primera fecha para poner el 1-0 de su equipo ante Central Córdoba, en lo que fue el debut del club mendocino en la máxima categoría luego de 41 años de ausencia.
Simoni tiene 18 años y es producto de las inferiores del propio Gimnasia de Mendoza, un club que históricamente no tuvo la infraestructura formativa de los grandes de Buenos Aires ni del interior. Que un chico formado en esa cantera marque en su debut en Primera División es una señal de que el fútbol del interior argentino tiene más profundidad de talento de lo que el circuito mediático porteño suele reconocer.
Thaiel Peralta – sin club definido / en proceso
Otro nombre que aparece en todas las listas de promesas del Apertura 2026 es Thaiel Peralta, mediocampista creativo de 18 años que varios clubes de la liga disputan en este momento. Su perfil —zurdo, técnico, con visión de juego y buena pegada— lo convierte en uno de los talentos más atractivos del fútbol juvenil argentino en este momento. La disputa por su incorporación al primer equipo de una institución con proyecto real es uno de los sub-dramas del mercado que se resolverá en las próximas semanas.
Misael Aguirre – San Lorenzo
San Lorenzo, el grande que atraviesa más dificultades económicas entre los “Cinco Grandes”, tiene en Misael Aguirre su apuesta más fresca. El extremo de 18 años debutó con impacto inmediato en el Apertura, mostrando velocidad y desborde que el equipo del Ciclón necesitaba con urgencia. En un club que no puede competir económicamente con River, Boca o Racing en el mercado de pases, Aguirre representa exactamente el tipo de apuesta interna que puede ahorrar millones en incorporaciones y al mismo tiempo generar una venta millonaria en el futuro.
El fenómeno Córdoba: la nueva capital del scouting juvenil
Más allá de los nombres individuales, el dato más significativo del fútbol juvenil argentino en 2026 es geográfico. Córdoba se consolidó como la capital del scouting formativo de Sudamérica, con el Torneo Internacional Jóvenes Promesas organizado por Talleres reuniendo a 80 scouts de clubes europeos y a 8 selecciones nacionales en una sola semana. El club dirigido por Andrés Fassi convirtió ese torneo Sub-17 en una plataforma de proyección institucional que excede el ámbito deportivo y posiciona a Talleres —y a Córdoba en general— como referente regional del circuito global de scouting.
Esa centralidad cordobesa no es casual: el Club Atlético Talleres viene invirtiendo en infraestructura formativa desde hace años, con canchas de alto nivel, cuerpos técnicos profesionalizados y acuerdos con plataformas de análisis de datos como Hudl Wyscout para medir y proyectar el rendimiento de sus juveniles. El resultado es que los chicos formados en Córdoba —como el propio Giovanni Baroni— llegan al primer equipo mejor preparados técnica y tácticamente que la mayoría de sus pares del interior.
El mapa generacional: una liga que se rejuvenece
Lo que hace especialmente relevante este listado de nombres es que no son casos aislados sino parte de una tendencia sistémica. La Liga Profesional Argentina en 2026 está rejuveneciendo a un ritmo que no se veía desde los años 90, cuando una crisis económica similar obligó a los clubes a apostar por la cantera y terminó produciendo la generación de Verón, Crespo, Ortega y Aimar.
Si la historia se repite —y en el fútbol argentino, como en la economía argentina, los ciclos tienen una regularidad inquietante— esta generación de Baroni, Andrada, Guch, Pérez Curci y compañía será la que lleve la liga local al próximo nivel competitivo, y la que alimente las selecciones nacionales de 2030 y 2034. Scaloni ya los conoce. Los scouts europeos también. Ahora solo falta que los hinchas argentinos empiecen a aprenderles el nombre de memoria, porque van a escucharlo durante muchos años.
