El Torneo Apertura 2026 de la Liga Profesional arrancó en enero en un año atípico, marcado por el Mundial que se disputará en junio y julio en Estados Unidos, México y Canadá. Esa condición única —un campeonato que se interrumpe a mitad de camino para darle paso al evento más grande del fútbol— condiciona las estrategias de los clubes, las convocatorias de los entrenadores y la lógica con la que hay que leer la temporada. En ese contexto, la pregunta sobre quién levantará el trofeo local tiene capas de análisis que van mucho más allá de la tabla de posiciones. Acá está el mapa completo de los candidatos reales.
El formato 2026: un torneo diferente
Antes de hablar de candidatos, hay que entender las reglas del juego. La Liga Profesional de Fútbol definió para 2026 un esquema de dos torneos: el Apertura y el Clausura, más la Copa Argentina, la Supercopa Argentina y el campeón de la Tabla Anual. Este último título —que se otorga al equipo con mayor cantidad de puntos acumulados a lo largo del año— añade una dimensión estratégica extra: los clubes no solo compiten por el Apertura o el Clausura, sino que deben mantener un rendimiento consistente durante los 12 meses del año para aspirar al reconocimiento anual.
El Apertura 2026 adoptó un formato de dos zonas con 15 equipos cada una, donde los ocho primeros de cada grupo avanzan a los play-offs. Este sistema de grupos y eliminatorias directas —similar al que se usa en la Copa Libertadores— amplía las posibilidades de los equipos medianos en las fases finales, pero también castiga con más dureza a los grandes que tienen tropiezos tempranos.
Los tres favoritos indiscutibles
River Plate: el más poderoso sobre el papel
Con el plantel más valioso del país —valuado en 111,5 millones de dólares— y la mejor posición en el ranking CONMEBOL, River arrancó la temporada como el candidato más completo en términos de recursos. Sin embargo, el inicio del Apertura 2026 no fue el esperado: el Millonario tuvo traspies tempranos que generaron debate, incluyendo una derrota que le quitó la ilusión del arranque perfecto.
La razón es estructural y tiene nombre propio: el Mundial. Scaloni convocó a varios pilares del equipo de Gallardo para los amistosos preparatorios de marzo, lo que obligó a River a jugar partidos de liga sin jugadores clave. Esa sangría de figuras —Montiel, potencialmente otros— se repetirá en junio y julio, cuando el torneo se pause para el Mundial pero los equipos que no tengan tantos convocados seguirán compitiendo con planteles más completos.
Dicho esto, la profundidad del plantel riverplatense es suficiente para sostener el nivel. La cantera produce permanentemente, Gallardo tiene variantes en todas las posiciones, y la historia reciente del club —campeón o finalista en casi todas las competencias que disputó en los últimos ocho años— avala la confianza. River es candidato al título aunque su inicio haya generado dudas.
Boca Juniors: el favoritismo de la historia
Boca y River comparten la cuota más baja del mercado, ambos a 4.50, lo que los coloca matemáticamente como los dos máximos favoritos al inicio del torneo. El Xeneize llegó al Apertura 2026 con una plantilla reforzada, la conducción táctica estabilizada y el mandato institucional de pelear por los títulos que la hinchada más numerosa del país exige.
El plantel de Boca tiene un valor de 108,6 millones de dólares, apenas tres millones menos que River, y en el papel ofrece equilibrio en todas las líneas. La gran duda es la misma que persigue al Xeneize desde hace varios años: consistencia. Boca es capaz de ganar un clásico espectacular y perder contra un equipo de mitad de tabla en la jornada siguiente. Esa irregularidad —producto de un plantel con altibajos de rendimiento individual— es el mayor enemigo del título.
En el Apertura, Boca quedó en la Zona A junto a Independiente, San Lorenzo, Estudiantes, Vélez, Newell’s, Talleres e Instituto de Córdoba, entre otros. Un grupo con rivales de peso que exigirá desde la primera fecha. El empate 0-0 ante Racing en febrero fue la señal de que el Xeneize no tendrá camino libre.
Racing Club: el campeón que quiere repetir
Racing Club es el tercer candidato más citado, con cuota de 7.50 en el mercado, y tiene argumentos sólidos para aspirar al título. La Academia viene de ganar la Copa Sudamericana 2024, tiene el segundo plantel más valioso del país y el proyecto de Diego Milito + Gustavo Costas está consolidado con una identidad clara.
La incorporación de Valentín Carboni en préstamo del Inter de Milán sumó calidad al mediocampo que ningún otro club de la liga pudo replicar en el mercado de enero. Carboni tiene el nivel y la visión para ser determinante en los momentos clave del torneo, y aporta la experiencia internacional que marca la diferencia en fases de play-off.
Sin embargo, Racing también tiene una variable de incertidumbre: ¿puede sostener el nivel durante todo el torneo sin el plus de adrenalina que genera un campeonato internacional? La Copa Sudamericana fue el motor emocional del equipo en 2024. Sin ese objetivo continental en el horizonte inmediato, la motivación interna deberá venir del propio ADN ganador que Milito intentó instalar en el club. Todo indica que la infraestructura mental está, pero habrá que confirmarlo en el campo.
Los candidatos del segundo escalón
Lanús: la sorpresa más seria
El nombre menos esperado entre los favoritos es Lanús, que aparece cuarto en las predicciones con cuota de 9.00, la más baja de todos los clubes que no pertenecen al grupo de los “tres grandes”. El Granate viene con plantel renovado, incorporaciones inteligentes en el mercado de enero —incluyendo el regreso de Rocco Ríos Novo desde Inter Miami — y un esquema táctico bien definido.
Lanús tiene una ventaja estructural frente a los grandes en el formato por zonas: sin la presión mediática de River, Boca o Racing, puede construir su campaña por debajo del radar, ganar puntos sin el escrutinio que paraliza a los equipos más observados, y llegar a los play-offs con hambre y frescura. Los torneos cortos de la Liga Profesional —donde la diferencia entre el campeón y el quinto puede ser apenas dos partidos en una eliminatoria directa— están diseñados para que este tipo de equipos compita de igual a igual con los más grandes.
Rosario Central: la potencia del interior
Rosario Central cerró 2025 como el líder de la tabla anual con 66 puntos, un dato que habla de consistencia real a lo largo de 12 meses. El Canalla tiene el quinto plantel más valioso del país con cerca de 56 millones de dólares, y un estilo de juego ofensivo que se adapta bien al formato de play-offs donde el factor gol puede ser determinante.
La cuota de 11.00 lo subestima relativamente, considerando sus antecedentes recientes. Si Rosario Central replica el nivel que tuvo en la segunda mitad de 2025, está perfectamente capacitado para llegar a las semifinales y pelear por el título. El ingrediente adicional es la motivación: el Canalla lleva décadas sin ganar un campeonato local relevante, y esa hambre puede ser un motor poderoso en los momentos decisivos.
Estudiantes de La Plata: el equipo sistema
Estudiantes es el club que mejor combina organización táctica, solidez defensiva y producción de juveniles propios en el fútbol argentino actual. Su cuota de 13.00 lo pone en el séptimo lugar del mercado, pero en los torneos cortos de la Liga Profesional, un equipo bien organizado puede superar rivales de mayor presupuesto.
El Pincha lleva varios años construyendo un modelo de juego sólido que le permite ser competitivo en torneos locales e internacionales. En el Apertura 2026, con Thomas Milito consolidado en el mediocampo y una defensa de las más organizadas de la liga, Estudiantes puede ser el equipo que sorprenda en los play-offs si llega con el grupo completo y el ritmo apropiado.
Los factores disruptivos de la temporada
Más allá de los candidatos específicos, hay tres factores que pueden alterar cualquier pronóstico en el Apertura 2026.
El Mundial como distorsionador. Cuando el torneo se interrumpa en junio para el Mundial, los equipos con más convocados a selecciones nacionales sufrirán más interrupciones y tendrán menos tiempo de preparación para las fases finales. En teoría, eso perjudica a River y Boca —cuyos jugadores integran la Selección Argentina y otras selecciones— y beneficia a clubes con menos internacionales. Pero también puede ser al revés: los jugadores que regresan del Mundial vienen motivados y en forma óptima.
Las lesiones en el período mundialista. Un jugador clave que sufra una lesión representando a su selección puede destruir la campaña de un equipo en pocas semanas. La gestión de ese riesgo —cláusulas contractuales, acuerdos con las AFA respectivas— será crucial para los clubes que quieran mantener sus planteles completos en los play-offs.
El efecto “tabla anual”. Como se vio en 2025 cuando Rosario Central lideró la clasificación anual, el formato de tabla acumulativa obliga a los equipos a no relajarse ni siquiera cuando ya aseguran un torneo. Eso puede hacer que varios candidatos mantengan el nivel durante todo el año, lo que paradójicamente hace más pareja y más emocionante la competencia.
El veredicto: un torneo más abierto que nunca
Si hay una conclusión que emerge del análisis completo del Apertura 2026 es que estamos ante uno de los torneos más abiertos y competitivos de los últimos años. River y Boca son los favoritos por historia y plantel, pero sus rendimientos iniciales no fueron dominantes y el formato por zonas y play-offs nivela las chances. Racing tiene el impulso del campeón reciente y un plantel enriquecido por Carboni. Lanús y Rosario Central tienen argumentos reales para sorprender.
La disrupción mundialista añade una dimensión completamente nueva que ningún torneo local argentino vivió desde 1978: una Copa del Mundo jugándose a mitad del año, con los mejores jugadores del país ausentes durante semanas, puede cambiar el liderato de la tabla en un parpadeo.
Lo que sí es seguro es que el fútbol argentino 2026 no será aburrido. Con el Mundial como telón de fondo, las finanzas de los clubes ajustadas, los juveniles peleando por un lugar en listas mundialistas y tres candidatos reales al título que se vigilan mutuamente desde el primer minuto de la primera fecha, la Liga Profesional está lista para protagonizar una temporada que quedará en la memoria colectiva del fútbol argentino.
