La FIFA confirmó la designación del árbitro polaco Szymon Marciniak para dirigir el partido entre Argentina y Argelia, correspondiente al debut de la vigente campeona del mundo en el Mundial 2026. El encuentro se disputará el próximo martes 16 de junio en el Kansas City Stadium.
La elección de Marciniak no pasa desapercibida para la selección dirigida por Lionel Scaloni. El experimentado juez europeo fue el encargado de impartir justicia en la histórica final del Mundial de Qatar 2022, en la que la Albiceleste venció a Francia por penales para conquistar su tercera Copa del Mundo.
Un árbitro con antecedentes positivos para la Albiceleste
Este será el cuarto partido de Argentina bajo el arbitraje de Marciniak en una Copa del Mundo. Además de la inolvidable final frente a Francia, el polaco también dirigió el triunfo sobre Australia en los octavos de final de Qatar 2022 y el empate 1-1 frente a Islandia durante la fase de grupos del Mundial de Rusia 2018.
Con 45 años, Marciniak es considerado uno de los árbitros más prestigiosos del fútbol internacional y ha sido protagonista en algunos de los encuentros más importantes organizados por la FIFA y la UEFA.
Equipo arbitral confirmado
Para el compromiso entre Argentina y Argelia, Marciniak estará acompañado por un equipo arbitral de amplia experiencia. Sus compatriotas Tomasz Listkiewicz y Adam Kupsik serán los jueces asistentes.
En tanto, los neozelandeses Campbell-Kirk Kawana-Waugh ejercerán como cuarto árbitro, mientras que Isaac Trevis desempeñará el rol de asistente suplente.
Todo listo para el estreno mundialista
Con la designación arbitral ya confirmada, Argentina continúa ultimando detalles para su presentación en el Mundial 2026. El conjunto de Lionel Scaloni buscará comenzar con una victoria la defensa del título obtenido en Qatar 2022, enfrentando a una selección de Argelia que intentará dar la sorpresa en el Grupo J.
La presencia de Szymon Marciniak añade un ingrediente especial al encuentro, ya que el árbitro vuelve a cruzarse en el camino de la Albiceleste casi cuatro años después de dirigir la final más recordada de la historia reciente del fútbol argentino.
